18 € PERSONA NOCHE / MINIMO 14 PERSONAS y 6 NOCHES EN SEMANA NATURAL ( JULIO / AGOSTO / SEPTIEMBRE )

 

 

EL PEQUEÑO SOLDADO

Pequeño rechoncho y muy vivaz, ecléctico y versátil, se adapta a casi todos los ecosistemas, aunque para anidar le gusten más los sotos fluviales y las zonas con bosques caducifolios, prefiriendo el norte al sur en la península ibérica, su alimentación es variada , principalmente insectívoro en la  época de cría ,en otoño e invierno cambia la alimentación por semillas vallas , frutos, trozos de aceitunas etc., es confiado y muy territorial, con los de su especie  y con otras aves que puedan competir en su nicho, enarbolando su bandera roja que exhibe en su pecho , en las tardes soleadas de invierno nos delita con su canto armónico y melodioso, no referimos sin duda al petirrojo europeo( Erithacus rubecula), este pajarillo tan simpático a colonizado los parques y jardines de todas las ciudades de nuestro entorno y es una nota de color que ameniza el crudo invierno .

 

Texto: Félix j. Carretero

LOS SOLISTAS DEL INVIERNO

En los días de enero, cuando  el sol aparece en las ramas desnudas de los gigantes del bosque caducifolio, se escucha un sinfín de notas aflautadas arropadas por el murmullo de los arroyos  que se descuelgan con las primeras nieves del invierno; Son los solistas de la estación invernal, que aparecen cuando el campo está enmudecido, y nos deleitan con sus sinfonías de viento. Zorzales comunes, Reales, Charlos, estos son los mejores pero no los  únicos.

Más comunes, más gregarios, erráticos e itinerantes de nuestra península, los podemos ver en grandes bandadas,  en jardines parques y plazas de nuestras ciudades, ocupado para dormir los gigantes que permanecen con todo su follaje en la etapa invernal (cedros, pinos, palmeras, etc...) son los Estorninos: comunes, y pintos, que también nos deleitan con sus cantos aflautados e imitando el canto de otras aves.

Texto: Félix J. Carretero

 

El Rey de los Páridos

Ha llegado el invierno el campo esta yermo, la desnudez de los bosques  de galería dan al paisaje una nota del vulnerabilidad, pudiéndose adentrar  uno en aquellas manchas donde  antes el sol no penetraba, las hojas crean un manto que suavizan el paisaje, llegan los primeros rayos de sol y es cuando  escuchamos un canto zigzagueante  de notas variadas y repetitivas (“ chi-chi-pan  chi-chi-pan chi-chi-pan  chi-chi-pan,.- chápin,chápin, chápin,chápin,chápin”.-,) y un sinfín de variables que convierte este canto en uno del los cantos mas melodiosos y diversos de la avifauna del sotobosque; Curioso, confiado,  inteligente y buscavidas hacen de esta ave  un superviviente. Aprovechando varios nichos ecológicos podemos encontrarle ,buscando pequeñas larvas e insectos , como deglutiendo vallas de parra virgen ( partenocisus tricuspidatta) o el fruto invernal del madroño ( arbutus unedo). Es vivo e incansable, muy territorial, de gran agudeza visual. Su plumaje es bello y colorido, con tonos azulados suaves y  un marcado negro  en los machos, su dimorfismo sexual no es muy acusado y en los dos sexos no hay mucha diferencia en su canto,  es unos de los mejores termostatos sonoros del cambio de las estaciones, nos estamos refiriendo al Carbonero comun (Parus Major).

Texto: Félix J. Carretero

 

 

 

 
 

 

               EL RUISEÑOR COMUN (Luscinia megarhynchos)

 En un rincón del soto, escuchamos la melodía de un ave  que no le gusta exhibirse, se esconde en la espesura con su color pardo pasando  inadvertido entre la hojarasca

Todas las primaveras a primeros de marzo,  en épocas de climas suaves, los machos colonizan su territorio en nuestra península.

Ellos llegan antes y cuándo encuentran  el lugar de nidificación, durante el día y la noche no dejan de reclamarlo, así se podrán estar indefinidamente esperando al paso de las hembras que llegan más tarde y que  alguna le guste y se quede; Insectívoro contumaz, escurridizo , y muy territorial, nos deleitará con su canto durante todo el tiempo que la hembra este  engüerando la pollada y que los pollos estén  a punto  de saltar del nido, después enmudecerán , para proteger a su prole y más tarde marcharan a su lugar de invernada  en África Occidental  (Senegal y Nigeria), estamos hablando del ruiseñor común ( Luscinia megarhynchos) una de las aves cuyo conto es de los más melodiosos que se escuchan en la península ibérica.

 Texto: Felix J. Carretero

  

 

 

    LA LEY DE LA SUPERVIVENCIA

Desde que tengo uso de razón, el campo se convirtió para mí, en una obsesión  continua una referencia vital.

Ya desde pequeño, mi estancia prolongada en la finca que mis Padres poseen en la alta Extremadura, por la gracia de su profesión, la de San Isidro, hizo calar en mí una afición, que al día de hoy se ha convertido en una necesidad, teniéndola como norte de mi vida.   Mis amaneceres y atardeceres en la campiña Extremeña a lo largo de mi existencia, han supuesto,en mí, una prioridad para variar el orden en mi vida,hasta tal punto que mi profesión actual este en consonancia directa con mi vocación; Hablando en plata “soy un caso patológico de rutina aguda”.

Pues bien, en mi ir y devenir” por troche y moche” como se dice en mi tierra, me queda el poso del conocimiento que un aprendiz de naturalista pueda transmitir en esta oportunidad que me brindan de asomarme a esa ventana de divulgación, que supone él poder plasmar, mis experiencias y conocimientos, con ese placer que le ata al abuelo a contar un cuento a sus nietos al amor de la lumbre. Y  ese amor despertó en mí  una afición intensa, la cría de todo bicho viviente, aun cuanto más salvaje y más raro, suponía en mí un reto mayor; He tenido, criado y mantenido todo tipo de fauna: insectos mamíferos y aves, pero son estas las que me causan mayor placer. El mundo de las aves comenzó a despertar en mí una afición tal que se convirtió a lo largo del tiempo en una necesidad. Las rapaces fueron en este ir y devenir, de aquella, curiosidad el pilar fundamental de esta afición; Nocturnas, diurnas,grandes, pequeñas, sedentarias, trashumantes y todo aquello que las pueda  relacionar con su mundo.

Fue una mañana de otoño, en un páramo limpio, recogidas las mieses y con olor a tierra húmeda, instalado en el confort que te producen los primeros rayos del sol, acompañado de la música de fondo del canto del primer macho de totovía (Alauda Arvensis) que ascendía al cielo, donde pude observar una de las escenas más bellas que la naturaleza me deparó; La persecución  de una rapaz, de aspecto frágil detrás de una especie de golondrina, no supe distinguir donde acababa la golondrina y comenzaba la rapaz; La llamada de auxilio que emitia la  especie de golondrina inundaba toda la llanura, acallando a todas las aves de la campiña; No podría decir cuanto tiempo duró aquello que quedó grabado en mi y que lo recordaré a lo largo de mi vida; Pero fue años mas tarde cuando supe la suerte que tuve al presenciar aquella escena, y pude valorar ese suceso extraordinario que a mis 8 años y en ese entorno presencie, de una manera extasiada.

Sí efectivamente,"valorar", creo que es la palabra correcta.

¿Que rapaz era aquella? ; ¿Por qué perseguía a esa especie de golondrina? ; ¿Por qué se hizo el silencio en el páramo? ; Son preguntas que me hice durante mucho tiempo, y en la imaginación de un niño fluían mil imágenes distintas.

Valorar aquello hoy en día no me  resulta difícil, porque a lo largo de mi vida he podido observar cientos de estos lances de caza, pero aquel fue especial, fué “mi lance”.

Este relato para el lector puede ser un relato más, para un apasionado a la ornitologia, las preguntas que de niño  yo me hice las podrá contestar conjugando datos y asociando ideas, Ahora ya lo sé; Era simplemente un recién llegado, que perseguía a un rezagado, como obligándole a marcharse con el resto de sus compañeros a la tierra de donde él venía, y por eso se hizo el silencio en el páramo; No querrían entorpecer aquella obligación que se había tomado aquel recién llegado de ayudarle a emprender el camino al rezagado, o de servirle de pitanza.

Simplemente era Un Esmerejón (falco columbarius) que perseguía a un perezoso Vencejo común (Microbús pus) que por motivos desconocidos no se habían querido cruzar en el camino, para una de ida y para el otro de vuelta y estaban enfrentados a un destino común “La ley de la supervivencia”.

                                                  Texto: Félix J. Carretero   

   

CASA RURAL MANSIÓN ABUELO MARCIANO

Ctra. de Garganta- Jaraíz, km. 2,2. / Finca Carnáceas, 10412 Garganta de la Olla ( Caceres )

TELFS.  690 29 90 04 / 608 10 09 05 / 918 53 49 53

Nuestra Casa ubicada en ENCLAVES NATURALES DECLARADOS 

( L.I.C. Lugar de Interes Comunitario ) 

( Z.E.P.A. Zona Especial de Protección de Aves )

CONFORT Y NATURALEZA EN EL MISMO

 

                                                                      

 
CASA RURAL ABUELO MARCIANO
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EL ENTORNO
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